Presentacion

"..No existen los lugares de paso, sino el viajero que pasa, guardando para siempre la esencia de los paisajes y las gentes que le acogieron un instante en su camino.."

jueves, 24 de julio de 2014

24 DE JULIO



Tras muchos días pedaleando en solitario y en unas condiciones climáticas muy adversas logré alcanzar el ansiado lago Lugu, el hogar de la etnia Mosuo. Al llegar una sensación de euforia y emoción incontrolable me invadió como cuando llegué a Estambul, o cabo norte o Dharamsala o tantos otros destinos. Momentos congelados que uno guarda para siempre.

Como digo han sido días muy duros a nivel físico y a nivel emocional, pero mas que nunca me he encontrado en el camino, en mi camino. He conocido a gente extraordinaria en aldeas remotas colgadas en montañas casi inaccesibles, he compartido miradas, orillas, mundos extremos, sonrisas y alguna lágrima. La incomunicación ha sido y sigue siendo tarea casi imposible. Todos me señalan , me miran, se quieren fotografiar conmigo, a veces resulta muy agobiante.


Estuve un par de días con las Mosuo, aunque la lluvia no dejaba mucho espacio para poder visitar tranquilamente los rincones del lago. Las Mosuo siguen practicando el matriarcado, de hecho es de los pocos lugares del mundo donde todavía se practica como tal. Son mujeres duras con la responsabilidad de tomar las decisiones importantes de la comunidad. Durante siglos fueron consideradas como una especie de salvajes promiscuas sin ética familiar, ya que ellas deciden cuando tener relaciones sexuales sin compromiso con el hombre que precisen, el cual deberá abandonar el lecho al amanecer. Creen asimismo que el matrimonio como tal esclaviza y roba la libertad y el deseo. Con el tiempo han sido reconocidas como etnia y de hecho constituyen un reclamo para viajeros de toda china.


Tras el lago Lugu dirijo mus pasos a Lijiang una ciudad declarada patrimonio de la humanidad y sin duda una de las mas bellas que he tenido la oportunidad de visitar en toda mi vida. 

Ahora escribo desde Shangri la, donde según cuenta la leyenda se encuentra el paraíso en la tierra. En enero del 2014 se incendio buena parte de la ciudad Dukezong, un verdadero tesoro arquitectónico en madera. Hoy se afanan en reconstruir como pueden la ciudad antigua.  Estoy escuchando U2 en la guesthouse Dragoncand. Reposando las heridas de guerra, las piernas, la espalda, las rodillas y relajando la mente antes de afrontar el último tramo del viaje que me llevará a Litang para intentar asistir al festival Yagi. La idea es intentar vender la bici lo antes posible aunque de momento no podrá ser. Ya veremos si la tengo que cargar hasta Chengdu, que será lo mas probable.

Bueno me gustaría escribir más, ya que tengo muchas historias, anécdotas, situaciones curiosas y cómicas y otras dramáticas, pero escribo desde el móvil y es un auténtico coñazo. Mi amigo Víctor le dará entrada en el blog junto con algunas fotos que le envío al whatsapp. Son fotos hechas desde el móvil a la tablet, así que la calidad será escasa. Con la nueva Canon está saliendo un reportaje muy chulo. Espero que una vez en España pueda compartirlas con vosotros.

Bueno gracias a todos por vuestro  interés. Gracias Víctor por todo tu apoyo imprescindible. Da gusto poder contar contigo amigo. A mi familia un fuerte abrazo y gracias por darme aliento todos los días. A cada paso a cada pedalada a cada decisión por tomar siento la presencia de mi madre y pienso que nada malo me va a pasar. 

Ibana aunque hablamos a diario y eres mas que nadie testigo de toda esta andadura, decirte desde aquí lo afortunado que me siento por compartir nuestros destinos. Un beso.

Hasta pronto a todos. Un saludo desde las montañas de Shangri la.
















jueves, 17 de julio de 2014

15 DIAS EN CHINA

Llegué el 2 de julio a Chengdu donde ya me esperaba mi amigo Santiago. Nos hospedamos en el barrio tibetano en un hotel confortable. Con Santi de compañero imprescindible pude comprar una bici aceptable para iniciar a los tres días el ascenso a las montañas. Antes visité la ciudad y sus puntos de interés, como el recinto amurallado de Jinli y el templo de Wushou, además del centro con multitud de shopping centers de cadenas internacionales. Visitamos también el gran buda de Leshan a una hora de Chengdu. Una auténtica maravilla esculpida en roca. 

El día 5 pusimos rumbo a las montañas, concretamente a Dampa o reino de los 1000 castillos. Una región emplazada entre montañas de casi 5000 mts. Allí pude poner a prueba a mi nueva burra y la verdad es que respondió muy bien. Una vez en Dampa nos alojamos en una casa de una familia tibetana de etnia Qianj, pobladores originales de esta región del Tibet. La mujer que nos acogió era mayor pero llena de vitalidad y genio. Estaba todo el rato metiéndome comida en la boca. El mal de altura apareció en forma de dolor de cabeza y malestar. Estuve un par de días en Dampa visitando monasterios, templos y las famosas torres de vigilancia o castillos de las aldeas colgadas en las montañas. Al parecer la función de estas construcciones era la de vigilar las incursiones de sus vecinos de las zonas altas, los temibles y sanguinarios Khampas. Durante mucho tiempo estuvieron enfrentados los Qianj de los valles con los Khampas de las montañas.

 
A los dos días emprendo el durísimo ascenso a las montañas de los Khampas. Una jornada con dos pasos de montaña por encima de 4000 mts. La fatiga, los desniveles, el peso de las alforjas y el mal de altura hicieron que llegara a Tagong completamente roto pero con una sonrisa de oreja a oreja. Por fin estaba en el Tibet Oriental, donde perviven los últimos nómadas Khampas. Me hospedé en un alojamiento de Sally, una amiga de Santiago. En Tagong aproveche para aclimatarme bien a la altitud y realizar una dura caminata para conocer a los nómadas que pasan la primavera y el verano a casi 5000 mts de altura. Pude convivir con ellos y ser testigo de excepción de sus costumbres de pastoreo con los yaks y de su enorme y desinteresada hospitalidad con el viajero que pasa. Me ofrecieron lugar para dormir y comida a base de tsampa, una mezcla de mantequilla y leche de yak con harina. La experiencia fue inolvidable. Gente fuerte, dura, noble y resistente como pocas en un lugar del mundo donde vivir es un acto milagroso. No obstante con el paso del tiempo posiblemente estas comunidades dispersas de nómadas acabarán extinguiéndose debido a las presiones que reciben, viéndose desplazados cada vez mas a zonas valladas en pleno monte. Por fortuna el lugar que visité es un santuario que se mantiene igual que hace cientos de años.

 
Estuve en Tagong tres días más haciendo rutas en bici por los monasterios y aldeas de alrededor y esperando el fantástico festival de caballos y trajes típicos que cada 12 de julio se celebra en Tagong. Mereció la pena sin duda ya que el espectáculo fue increíble. Carreras de caballos, piruetas, gentes venidas de los valles y de las aldeas de montañas próximas se fundían en un acto colectivo de alegría y manifestación de fuerza y color. Me invitaron a comer en una de las carpas que cada familia emplaza en el monte. Como digo un día redondo.
Bajo la atenta mirada de la montaña sagrada Yala que se eleva a mas de 6000 mts, Tagong conserva todavía la esencia tibetana, las miradas Khampas que tanto amargaron al ejército Chino, los templos y monasterios, las banderas de oración, los nómadas libres de las partes remotas de las altas montañas, en definitiva, la identidad de un pueblo que aguanta como puede los envites de la modernidad.

 
Con la emoción a flor de piel me dirijo hacia Xindoujao tras un día afectado por un virus estomacal. Con las fuerzas muy justas y un tiempo de perros llego a Xindoujao justo de fuerzas. Allí me alojo en una pensión que es mejor ni describir. Las ratas que ya correteaban por el techo de mi habitación de Tagong, aquí adquieren la categoría de súper ratas ya que parece que de un momento a otro van a taladrar el fino techo de madera y van a invadir mis aposentos. Además hay cortes de luz, tormentas y una lluvia incesante durante mas de 24 horas. Llevo muy mal no poder comunicarme con España ni por internet ni por llamadas telefónicas. El asunto es que la zona desde Tagong a Litang, Pamei y Xindoujiao al ser zona protibetana y conflictiva para las autoridades ven cerradas sus comunicaciones con el extranjero en estas fechas, en las que se cumple aniversario del nacimiento del Dalai Lama. Cosas que pasan. Sin comentarios.


Tras una noche movidita por las juergas de mis amigas las ratas, emprendo el duro camino a Kanding. Para ello debí atravesar uno de los puertos mas duros de todo Tibet. Realmente es el paso que separa el resto de china con el techo del planeta. Un puerto demoledor de mas de 40 km hace que sufra sobre la burra como pocas veces. 4 horas después de iniciar el ascenso corono el paso a 4300 mts rodeado de niebla, con todo el desarrollo metido y con una presión en el pecho y los pulmones que dificulta mi respiración. Arriba un ejército de turistas chinos se quieren hacer fotos con un servidor aunque mis fuerzas y mi hipotermia me dejan pocas opciones. El descenso es vertiginoso hasta Kanding con camiones y vehículos de toda condición jugándose el tipo en cada curva y desfiladero con adelantamientos que quitan el habla. Pude hacer varios vídeos del descenso que no tienen desperdicio. Para más INRI hordas de ciclistas chinos se dejan la vida intentando conquistar el coloso. La mayoría suben con la bici a cuestas reventados. Se pueden tirar un día entero para subir lis 34 km de infarto desde Kanding. Ahora se ha puesto de moda salir desde Chengdu a pié o bicicleta y llegar a Lhasa capital de Tibet. Muchos portan la bandera china emplazada en la bici o en las alforjas. Coincido con ellos un tramo y todos se quieren hacer fotos conmigo. Soy como un extraterrestre.


Llego a Kanding bastante tocado pero me anima poder comunicarme con Ibana y mi familia y amigos. Me ponen las pilas que la carretera me quita.

 
Al día siguiente emprendo camino a Luding para después coger una carreterilla secundaria con el fin de atravesar los cerrados valles de la etnia Yi, conectando con la carretera que me llevará al lago Lugu donde viven los Mosuo.

 
El recorrido por los profundos valles regados por el gigante Dadu que baja cargado a mas no poder tras las fuertes lluvias, es demencial. Carretera que se transforma en camino de barro, este en senda y esta en cascada de montaña que debes atravesar calándote. De locos. Además camiones, buses, motos, coches y un servidor atascados en ambos sentidos en una cola kilométrica bajo la lluvia. Paso momentos de mucha incertidumbre y hasta temor. La gente por esa zona es mas cerrada y no me dan buena espina, sobre todo los hombres que miran con muy mala intención. Uno ya está acostumbrado al lenguaje gestual y evita conflictos. Gracias a mis ángeles de la guarda encuentro una casa de una mujer amable que me dispensa una habitación digna, cuando mas negro estaba todo. A pesar de las moscas y demás insectos en la cena debo decir que pocas veces me he alegrado mas de encontrar un alojamiento.


Hoy por fin he visto el sol en el gigantesco conjunto de valles que me han acompañado durante mas de 200km. He llegado por fin a Shimian. Desde aquí emprenderé camino a lago Lugu. Me puede llevar al menos 6 u 8 días. Las montañas son durísimas y avanzo poco a poco, aunque las fuerzas van muy buen de momento.


Decir que son tantas las vivencias que parece que pasó un año desde que me fui de España. Las detallare mas adelante y con calma.

Bueno para terminar agradecer todos los apoyos de la gente.

 
A mi familia por estar allí siempre, por sentirme querido y apoyado en todos mis sueños y pasiones. Gracias a mis padres y a mis hermanos. Llevo a mi madre en el pensamiento a cada paso. Me trae la serenidad, la confianza y la fuerza para seguir creyendo en los valores que desprenden estas experiencias. Ella me enseñó a mirar a las personas por lo que son aceptando condición, raza, religión y costumbres por muy extrañas que nos puedan parecer. Gracias mama por abrirme el mundo ante mis ojos y darme la oportunidad de visitarlo con una sonrisa abierta y sincera. 

Gracias a mis amigos por estar allí. Se OS echa de menos. 

A ti Ibana, refugio de mis pasiones, gracias por tanto. Por ser así, por estar, por acompañarme y por compartir caminos. Te quiero.

Bueno hasta pronto. Desde un lugar en el techo del mundo.


Isaac.



























jueves, 26 de junio de 2014

DE NUEVO EN RUTA.-

Todo ha ido muy rápido, casi sin planearlo. El pasado mes de Mayo mi amigo Santiago me propuso llevar a cabo un fascinante viaje por tierras chino-tibetanas aprovechando que él va estar por allí realizando investigaciones antropológicas sobre culturas y etnias de la zona. Uno, que no tenía en mente realizar viaje alguno este año, al recibir semejante propuesta no pudo dejar escapar la ocasión de enfundarse de nuevo el traje del viajero empedernido. La cabra tira al monte. Eso está claro. 

Ha sido un mes de infarto, preparativos, permisos, rutas, elaboración de un proyecto para ofrecer a entidades o marcas interesadas en apoyar la expedición, prisas, llamadas, correos...sin descuidar la preparación física y mental, así como documentación e información sobre las zonas a visitar. 




El resultado ha sido el proyecto titulado: "Valores humanos y medioambientales desde el techo del mundo: una cultura que se acaba", cuyos principales objetivos son 3: Deportivo, Antropológico y Divulgativo. 









El recorrido está abierto a multitud de variables, con lo que se irá confeccionando sobre la marcha. Intentaré en la medida de lo posible ir informando desde allí, aunque tema internet estará difícil por las zonas montañosas. 
En la revista "Hoy" se publicará en los próximos números un seguimiento de lo que vaya aconteciendo. Iré enviando crónicas mientras pueda. 

Ando con los nervios de un chiquillo al enfundarme de nuevo el traje del viajero empedernido. Todo un mundo me espera allí, casi 40 días en solitario por uno de los lugares más duros y remotos del planeta. Estoy preparado.

Os dejo con los versos de “¡Oh cuán lejos llegarás!” un magnífico cuento infantil de Dr Seuss y que tanto puede valernos para emprender cualquier viaje en nuestras vidas.

Con cerebro en la cabeza
y dos pies en los zapatos,
puedes descubrir el mundo
donde quieras de inmediato.
Tú sabes lo que sabes. Emprende el camino.
Tú solo elegirás tu destino.
(…)
Todo el mundo está simplemente esperando
Esperando a que el pez pique
o esperando al viento para una cometa volar
o esperando, quizás, a su tío Jake
o que hierva una cazuela, o un Better Break
o un collar de perlas, o un par de pantalones
o una peluca de rizos, u otra Oportunidad.
Todo el mundo espera sin más.
¡No!
¡Eso no es para ti!
(…)
¡Oh cuán lejos llegarás!
Felicidades. Hoy es tu día.
¡Emprende el camino hacia tu destino!

Gracias a todos los que han creído y apoyado este proyecto.  

Gracias a mi familia, a mis amigos y como siempre a ti Ibana, sin ti todo esto sería imposible.
Este viaje va a ser más duro si cabe por la ausencia de mi madre a la que en cada viaje llevaba en mi pensamiento durante las largas jornadas en soledad. Espero tener la fortaleza suficiente para superar los momentos de crisis que vendrán.

Seguiremos informando.-

Isaac.-